El cantadero del urogallo
En un calvero del bosque y difuminado entre las luces azuladas del alba, una sombra rechoncha y oscura emite un seco tac-tac que se vuelve tableteo y culmina en un taponazo de botella descorchada. Con paso sinuoso y la cabeza bien alzada el orgulloso gallón de monte continúa su serenata con estridentes siseos y refilos que le pierden los sentidos.
































